Si una persona que vive con VIH está embarazada o lo está planeando hay cosas importantes que debe de saber. La primera es que con atención médica profesional, las personas viviendo con VIH pueden dar a luz sin que el VIH se transmita de madre a hijx, lo que se conoce también como transmisión vertical. 

La transmisión vertical hace referencia a la transmisión de VIH de una madre seropositiva a su hijo durante el embarazo, el parto o el postparto, este tipo de transmisión también es conocida como perinatal del VIH. De inicio puede parecer riesgoso pero es importante que sepas que si se realizan una serie de medidas estrictas, se puede reducir el riesgo de transmisión vertical a menos del 2%. 

Es importante señalar que se recomienda a cualquier persona que busque quedar embarazada realizarse la prueba de VIH antes o durante la etapa inicial del embarazo, también se alienta a sus parejas a realizarse la prueba y practicarse un examen de infecciones de transmisión sexual (ITS) para descartar cualquier posibilidad de transmisión. 

¿Puedo tener un embarazo sin que me transmitan el VIH?

Si tu pareja vive con VIH existe la posibilidad de contraerlo en la práctica sexual, ya que se corre mayor riesgo de transmisión cuando se practica el sexo vaginal. Este riesgo puede reducirse pero no eliminarse por completo, lo más recomendable es consultar con tu médico sobre los medicamentos PrEP (Profilaxis Pre exposición) que ayudan a protegerte a ti y a tu bebé del virus. 

También puedes considerar métodos alternativos como la donación de esperma o tecnología de reproducción asistida que consiste en el lavado de semen o fertilización in vitro. Debes tomar en cuenta que es probable que tu seguro de salud no los cubra y estas opciones suelen ser costosas. 

¿Qué debo hacer durante el embarazo para reducir el riesgo de transmisión?

Durante el primer trimestre es decisivo realizar la prueba de VIH para conocer el estado de la carga viral de la madre, lo más recomendado es comenzar con un tratamiento retroviral desde la semana 14 de gestación. Es de vital importancia que lleves un seguimiento oportuno y riguroso para prepararte antes del parto, ya que la prueba debe repetirse durante el tercer trimestre y no se debe suspender el tratamiento para reducir los riesgos al mínimo.  

Algunos de los medicamentos para el VIH pueden presentar efectos secundarios por eso se recomienda que tengas un seguimiento oportuno con tu médico y le notifiques de cualquier síntoma.

A la par de la terapia antirretroviral se debe tener un control de las ETS que puedan poner en riesgo tu salud, por ello se recomienda un diagnóstico oportuno y tratamiento de ser necesario para detener cualquier infección sexual. 

¿Cómo se puede reducir el riesgo de transmisión durante el parto?  

En el caso de las mujeres que viven con VIH, y sobre todo aquéllas que tienen un embarazo por primera vez, se recomienda programar un parto por cesárea, ya que a diferencia del parto natural en este procedimiento se evita el contacto del bebé con las secreciones y la sangre que encuentra a su paso en el canal vaginal.

Varios estudios han mostrado una reducción del 30 al 51 % del riesgo de transmisión del VIH a los niños nacidos mediante cesárea, sobre todo si se complementa su gestación con el tratamiento adecuado.   

Si bien pueden llegar a existir condiciones para un parto natural, lo ideal es consultar siempre al especialista ginecólogo para minimizar el porcentaje de riesgo de transmisión durante el nacimiento. 

¿Cuáles son los cuidados adecuados en el post parto?

Aunque pueda parecer que después del parto el riesgo de transmisión es menor, es crucial tener en cuenta que se debe realizar un lavado al recién nacido para evitar que pueda aspirar o deglutir alguna sustancia, también se recomienda realizar de manera temprana el pinzamiento del cordón umbilical evitando así cualquier contacto con el tejido. 

Se le deberán practicar pruebas de seguimiento a tu bebé durante los siguientes meses, existen clínicas especializadas en atención a bebés expuestos al VIH donde pueden asesorarte si es necesario comenzar con un tratamiento. Algunos estudios de pediatría han descubierto que los medicamentos combinados para el VIH administrados a recién nacidos previenen con mayor éxito la transmisión a diferencia de suministrar únicamente AZT (azidotimidina).   

¿Puedo amamantar a mi bebé? 

Aunque el riesgo de transmisión es bajo mediante la lactancia cuando la carga viral de la madre es indetectable, este nunca llega a ser eliminado por completo y por ello se aconseja a las madres evitarla y optar por un suplemento de leche materna.

Se sabe que la leche materna es el alimento ideal para recién nacidos ya que contiene sustancias que protegen y fortalecen su sistema inmunitario, si te encuentras en una área del mundo donde el acceso a recursos básicos y cuidado médico es limitado la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia siempre y cuando se mantenga un tratamiento médico continuo contra el VIH. La razón de esta excepción es que los bebés son más propensos a desarrollar diarrea u otras enfermedades que ponen en riesgo sus vidas, las autoridades han concluído que los beneficios de la lactancia superan los riesgos del VIH en estos casos específicamente. 

Si por el contrario tienes acceso a recursos y atención médica se recomienda alimentar a tu bebé con fórmula para lactantes, existen distintas opciones que se pueden adecuar a las necesidades nutricionales de tu bebé para que reciba todos los elementos necesarios que fortalezcan su sistema inmune. 

En algunos países existen también los bancos de leche, donde mujeres que producen más leche materna de la que le dan a su propio bebé pueden donarla. Estas mujeres se someten a evaluaciones y análisis de sangre para asegurar que no exista el riesgo de alguna transmisión. Los bancos de leche suelen donar o vender la leche a madres que por alguna razón no pueden amamantar a sus bebés y el costo dependerá de las condiciones de cada banco. 

Ésta es otra alternativa para aquellas madres que deseen asegurarse que sus bebés reciban anticuerpos, aunque posiblemente recibirán diferentes grupos de anticuerpos, a menos que la donadora sea siempre la misma. 

Recuerda que la mejor manera de tomar una decisión es estando bien informade, así que si te encuentras identificade con esta situación y quieres comenzar tu tratamiento para tener un parto seguro y reducir el riesgo de transmisión vertical, puedes contactar a AIDS Healthcare Foundation en tu país  para realizarte la prueba de VIH, recibir información de expertos o acceder a tratamiento. Todo de forma gratuita. 

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