La prueba de detección del VIH, el virus causante del sida, es muy sencilla y rápida de realizar. En unos pocos minutos puedes salir de una importante duda sobre tu estado de salud y tomar las medidas necesarias según el resultado.

El 27 de junio de cada año se conmemora el Día Internacional de la Prueba de VIH, por lo que muchos gobiernos y organizaciones civiles preparan jornadas para atender a tanta población como sea posible.

Tal vez aún te preguntes si es necesario hacerte una prueba de este tipo. La respuesta la encontrarás planteándote algunas breves preguntas:

  1. ¿Alguna vez has tenido relaciones sexuales sin condón? No importa si ha sido dentro del matrimonio o si lo hiciste una sola vez, la respuesta debe ser sí o no.
  2. ¿Recibiste una transfusión sanguínea o te sometiste a alguna cirugía a inicios de la década de los ochenta?
  3. ¿Has compartido con alguien el mismo equipo de inyección, por ejemplo, para el uso de drogas?

Si respondiste afirmativamente a una o más de estas preguntas, lo mejor es que te hagas una prueba de VIH, ya que cualquiera de estas prácticas pudo haberte expuesto al virus.

La prueba de VIH, ¿para qué?

Lo más importante que debes saber sobre la prueba es que no se trata simplemente de etiquetar a las personas, sino de contar con información necesaria para actuar.

Si la prueba es reactiva (positiva), se podrá canalizar de inmediato a la persona para recibir el tratamiento que no sólo le salvará la vida, sino que le permitirá vivir muchos años con la mejor calidad de vida posible.

Si el resultado es no reactivo (negativo), entonces esa persona podrá comenzar a cuidar activamente su salud, usando condón en todas sus relaciones sexuales o dejando a un lado el uso de jeringas, con el fin de mantenerse libre del VIH.

La importancia de saber

De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud, en América Latina, 1 de cada 4 personas que viven con VIH no lo sabe. Por esto, la detección del virus es fundamental para acabar con la pandemia que azota a la humanidad desde los años ochenta del siglo pasado.

Dar atención y tratamiento a las personas que viven con VIH no sólo salva y mejora sus vidas, sino que permite a cada una de ellas controlar la infección y llevarla hasta niveles indetectables, es decir, llegar a tener una cantidad tan pequeña de virus en la sangre que es científicamente imposible que transmitan el VIH a otras personas (esto se conoce como indetectable=intransmisible).

Desde que el tratamiento antirretroviral mostró su amplia eficacia (a finales de los años noventa), el VIH se convirtió en una afección controlable. Sin embargo, lo que ha sido más difícil de controlar han sido los factores sociales, tales como el estigma y la discriminación.

Así, es frecuente que el virus genere temor no sólo por su acción en el organismo, sino también porque implica señalamientos en sus familias, empleos o servicios de salud. Es por eso que es tan importante crear conciencia sobre los beneficios que tiene el saber si uno vive o no con el VIH.

¿Cómo es la prueba?

El método más útil, por ser menos costoso y más efectivo para detectar el VIH a nivel masivo es la llamada prueba rápida de VIH. Ésta se realiza tomando un par de gotas de sangre obtenidas de un pinchazo en el dedo, muy similar a la forma en la que se hace una prueba de glucosa o azúcar en sangre.

La muestra no requiere un laboratorio para ser procesada, simplemente se introduce en el dispositivo de la prueba rápida y en 20 minutos se puede saber el resultado. Este método logra detectar los anticuerpos que el organismo genera para combatir al VIH, por lo que es necesario que la persona espere al menos 3 meses desde su última posible exposición al virus (como una relación sexual sin condón) para que el resultado sea confiable.

Tanto en los sistemas públicos de salud como en organizaciones civiles como AHF República Dominicana, la prueba se acompaña de consejería, es decir, una charla acerca de las circunstancias por las que puedes estarte exponiendo al VIH y, sobre todo, acerca de los pasos a seguir en caso de que la prueba sea reactiva. 

La consejería es un buen momento para expresar tus dudas y preocupaciones, ya que la persona consejera está capacitada para ayudarte con todo eso, sin discriminación alguna.

Así que ya lo sabes, únete al esfuerzo por frenar la pandemia de VIH, ¡hazte la prueba hoy!

En AHF República Dominicana hacemos pruebas gratis y te acompañamos para que, en caso necesario, puedas comenzar tu tratamiento. Acércate a uno de nuestros centros.

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