Es muy posible que hayas escuchado algunas advertencias sobre las infecciones de transmisión sexual (ITS), ya que son uno de los principales riesgos de la actividad sexual desprotegida. Sin embargo, también es probable que no tengas una idea muy clara de cómo son estas infecciones y que no logres reconocerlas cuando las veas.

Y quizás ese es el primer error: pensar que las ITS se pueden detectar con un vistazo. La realidad es que muchas de ellas no tienen síntomas visibles, o bien, presentan síntomas que duran poco tiempo y luego desaparecen por sí solos, dando la falsa idea de que el problema se ha solucionado y provocando que esa infección se siga diseminando.

Posibles agentes infecciosos

Como su nombre lo indica, las ITS son aquellas que pueden pasar de una persona a otra a través de la actividad sexual, ya sea vaginal, anal u oral. Como lo indica la Organización Panamericana de la Salud (OPS), existen al menos 30 bacterias, virus y parásitos distintos que se transmiten por contacto sexual. 

En América Latina y el Caribe, aproximadamente 38 millones de personas de 15 a 49 años tienen una ITS que podría curarse fácilmente, como clamidia, gonorrea, sífilis o tricomoniasis.

No todas las ITS se manifiestan de la misma forma, y algunas de ellas pueden provocar síntomas que aparecen y desaparecen en poco tiempo, pero esto no significa que la infección se haya ido.

Incluso algunas ITS tienen síntomas tan leves o tan poco molestos que no parezcan motivo de alarma. Por esto, es importante que observes bien tus genitales y tu zona perianal en condiciones normales, e identifiques:

  • Cómo se ve la piel de toda la zona (color, textura, protuberancias)
  • Cómo se ve la mucosa (en el caso de la vagina)
  • Qué volumen/tamaño tienen normalmente tus genitales (glande, cuerpo del pene, testículos, vulva, etc.)
  • Si hay algún flujo que sale de tu vagina o pene y cómo es (color, textura, olor)

 

Así, si te revisas periódicamente, podrás notar cuando haya un cambio en cualquiera de estas características, y por supuesto, poner especial atención si se presenta alguna sensación extraña, como dolor, ardor o picazón.

Señales de alerta

Hay una serie de síntomas que hacen sospechar de la presencia de una ITS, los más comunes son:

  • Llagas o bultos en los genitales, muslos, nalgas o el área alrededor de estos
  • Fluido inusual que sale de la vagina o el pene (color verde, amarillo, blanco; olor fétido)
  • Ardor al orinar o sensación constante de querer orinar
  • Síntomas no genitales, como fiebre, dolor, inflamación de los ganglios, cansancio

Por supuesto, el que tengas alguno de estos síntomas no necesariamente significa que tienes una ITS, pero podrían estar relacionados y sólo un médico puede confirmar o descartar un diagnóstico.

Lo más importante de todo esto no es sólo el riesgo de transmitir la infección a otra persona, sino también el hecho de que, si no se tratan adecuadamente, muchas ITS pueden provocar daños severos en la salud, como enfermedades del sistema urinario o infertilidad.

Además, recuerda que tener una infección de este tipo aumenta la probabilidad de adquirir el VIH, de acuerdo con información de los Centros ara el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. 

¿Qué pruebas hacer?

Sólo el personal de salud sabrá qué tipo de exámenes solicitar para detectar alguna infección sexual. Para esto, es muy probable que te hagan algunas preguntas sobre tus prácticas sexuales, las cuales debes responder de la manera más honesta posible, ya que ayudarán al médico a determinar qué pruebas necesitas.

No hay una sola prueba que detecte todas las ITS, por el contrario, prácticamente cada una tiene su propio examen, pero entre las pruebas que pueden ayudarte están:

  • Análisis de orina
  • Análisis de sangre
  • Hisopado de la vagina, el pene, la uretra, el cuello del útero, el ano o la garganta
  • Revisión visual de los genitales en busca de llagas, verrugas, irritación o fluidos

Lo mejor de todo y la razón por la que es tan importante la detección de ITS es que muchas de ellas tienen cura, por lo que saber que está ahí ayudará a que recibas el tratamiento adecuado.

Por otro lado, las infecciones que no tienen una cura pueden ser controladas con ciertos medicamentos, de modo que se reduzcan (o eliminen) los síntomas y se evite que las transmitas a tu pareja sexual.

Si no sabes a dónde acudir, en AHF República Dominicana te ofrecemos pruebas de VIH gratuitas. Acércate a alguno de nuestros puntos de prueba y con gusto te atenderemos.

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