VIH: tres letras que, desde hace 40 años, han causado un tremendo impacto en la humanidad. Pero a pesar de haber convivido tanto tiempo con este virus, todavía hay muchas ideas erróneas que subsisten sobre él.

Ya sean prejuicios, conceptos equivocados o falta de información actualizada, todos estos datos imprecisos obstaculizan el abordaje adecuado de la infección, ya que las personas temen hacerse una prueba de detección por creer que el escenario de un resultado positivo será catastrófico.

Para contrarrestar el temor basado en falsas creencias, aquí te presentamos cinco mitos sobre el VIH que son derribados por la ciencia:

  • VIH y sida son lo mismo.

Esto no es así. VIH significa virus de la inmunodeficiencia humana, y es el microorganismo que, si no se trata, puede causar el sida, es decir, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

El VIH no tiene cura, pero el sida sí puede revertirse si se da el tratamiento que corresponde. Por otro lado, si una persona con VIH toma sus medicamentos, no tiene por qué llegar a desarrollar sida.

  • El VIH sólo le da a los hombres gays, las trabajadoras sexuales o a quienes se inyectan drogas.

Cualquier persona puede adquirir el VIH, pues para la transmisión no importa si perteneces o no a cierto grupo, sino de qué manera te puedes exponer al virus.

El VIH tiene tres vías posibles de transmisión: las relaciones sexuales sin condón (sin importar si es con alguien de tu mismo o de diferente sexo), la vía sanguínea (usando jeringas contaminadas) y la vía perinatal (cuando el virus pasa de la mujer embarazada a su bebé).

Por ejemplo, si una mujer se dedica al trabajo sexual, pero usa condón en todos sus encuentros, no tiene por qué adquirir el VIH.

  • Si me diagnostican el VIH, me queda poco tiempo de vida.

Este es uno de los mitos que es urgente desmantelar, pues alimenta un miedo que con frecuencia evita que las personas acudan a hacerse una prueba de detección.

Hoy en día existe una gran variedad de tratamientos contra el VIH que son capaces de contener la infección y así evitan que el virus destruya el sistema de defensa del cuerpo. Con estos tratamientos, llamados antirretrovirales, las personas con el virus están viviendo muchos años con una salud muy parecida a la de las personas que no tienen VIH.

Así, detectar el virus, lejos de otorgar una “sentencia de muerte”, como antes se creía, significa abrir la posibilidad de una larga vida.

  • Si alguien en mi escuela o en mi trabajo tiene VIH, nos pone en riesgo a todos.

No es verdad. El VIH no puede sobrevivir fuera del cuerpo humano, por lo que las actividades cotidianas como compartir el baño, usar los mismos utensilios de cocina o compartir la hora del almuerzo no representan riesgo alguno de transmisión.

Otras acciones, como abrazar, besar, o tocar las lágrimas o el sudor de alguien con VIH tampoco implican ninguna probabilidad de adquirir el virus.

  • Las personas con VIH no deberían tener hijos.

Gracias a los tratamientos antirretrovirales, una mujer o un hombre con VIH pueden procrear hijos que nazcan libres del virus en la gran mayoría de los casos. Pero para lograr que los bebés nazcan sanos, es importante hacer una prueba de detección a las mujeres embarazadas y, en caso de que resulte positiva, comenzar con el tratamiento de inmediato.

¿Qué otras ideas has escuchado acerca del VIH? ¿Crees que sería bueno investigar para saber si son ciertas? Si decides buscar más información, acércate a fuentes confiables, como AHF República Dominicana, donde trabajamos cada día para lograr que todas las personas con VIH tengan la atención que necesitan.

Si quieres obtener nuestros servicios gratuitos, como la prueba de detección de VIH, acércate a nuestros centros de prueba, todo el proceso es confidencial y seguro.

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